Le Terrorisme pastoral

Le Terrorisme pastoral

Entre annonce de l’Evangile et Sociologisme : « Les évêques français parlent de l'élection présidentielle de 2012 »

L’édition de Zenit, en espagnol, du 28 octobre dernier  a donné une brève information qui n’a pas retenu l’attention en France bien qu’elle concernât  le Conseil Permanent de la Conférence Episcopale française et la note pastorale à propos des élections de 2012. L’auteur n’est pas n’importe qui. Il s’agit de Stéphane Fontana, directeur de l’Observatoire International, Cardinal Van Thuân, sur la doctrine sociale de l’Eglise.

Nous intervenons avec retard ; l’actualité est très chargée en ce moment. Mais les évêques sont en- core à Lourdes…

Nous traduisons sans commentaire la deuxième partie du texte de ZENIT. Chacun trouvera l’illustration de son choix pour confirmer cette très pertinente analyse.

 

« La note aborde une série de thèmes de grande importance morale et politique en vue des élections.  Dans ce catalogue : vie naissante, famille, éducation, banlieue et cité, environnement,  économie et justice, coopération internationale et immigration, handicapés, fin de vie, patrimoine culturel, Europe, laïcité et vie en société. Pour chaque sujet, les indications éthiques des évêques sont brièvement exposées.

La note se termine par une invitation à prendre au sérieux l’enseignement social de l’Eglise et, à l’aide de quelques citations du magistère, le rôle de l’Eglise est rappelé  dans le débat  entre les problématiques politiques.

Ceci est un résumé de l’exposé de la Note. Si nous pouvons nous permettre  quelque observation évaluative, nous notons que les indications sont avant tout éthico-sociologiques.  Elles sont en grande partie des considérations de morale commune. On n’y trouve aucune spécificité religieuse catholique. Par exemple on ne mentionne pas « la place de Dieu dans le monde ». Nulle part il n’est dit que  la solution verticale des problèmes reste fondamentale. De telle façon que les remarques qui sont présentées dans la Note,  sont par-dessus tout horizontales, semblables aux remarques d’autres agences sociales ou éthiques.

Une seconde observation fait référence aux principes non négociables. Tous les thèmes sont présentés comme s’ils avaient la même importance pour guider l’électeur dans sa décision électorale. Il est vrai que quelques-uns sont mis en relief dans la liste, - vie, famille, éducation- mais il n’est pas dit qu’ils doivent être premiers pour guider le jugement politique. Sans cette précision, l’électeur catholique pourra mettre sur le même plan la défense de la vie et les problématiques de l’immigration, la protection de la famille et la consolidation du processus d’intégration européenne.

On peut comprendre qu’à cette occasion les évêques français essaient de s’adresser à tous et pas seulement aux catholiques. C’est certainement pour cela qu’ils utilisent un langage peu religieux où l’emporte  « moral » et « social ». Cependant lorsqu’on atténue la spécificité du discours,  on finit par ne satisfaire ni les catholiques ni les autres citoyens.  Tous attendent de l’Eglise un message d’abord religieux et non  des généralités d’ordre moral, alors que l’Eglise considère toutes les questions morales, sociales et politiques à la lumière de l’Evangile de Jésus-Christ.  A plus forte raison, cela ne les empêchent pas de mettre en évidence également la dimension, morale, social et politique. »

 

Texte originel en espagnol

"Entre anuncio evangélico y sociologismo

Los obispos franceses hablan de las elecciones presidenciales de 2012

Por Stefano Fontana*

VERONA, viernes 28 octubre 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos el artículo de Stefano Fontana, director del Observatorio Internacional Cardenal Van Thuân sobre Doctrina Social de la Iglesia, en el que reflexiona sobre la reciente nota pastoral de los obispos franceses.

Con una articulada nota pastoral del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal, con fecha 3 de octubre de 2011, los obispos de Francia hablan sobre las cuestiones morales implícitas en la próxima campaña electoral para la elección del presidente de la República y la renovación del Parlamento, prevista para 2012.

La nota comienza poniendo en evidencia las principales transformaciones en acto de la escena internacional y nacional: el aumento de los conocimientos científicos y tecnológicos que pone en las manos de los hombres un poder enorme sobre la misma vida humana, la pérdida de homogeneidad cultural de las sociedades europeas, seguido de los fenómenos de migración, la proliferación de los derechos subjetivos a detrimento de la cultura de los deberes.

Estas transformaciones cambian las costumbres, influencian las leyes y ponen un problema moral fundamental, dado que las leyes no pueden reducirse a seguir las costumbres.

Los cristianos deben tener en todas las circunstancias fe y empeñarse en la defensa de la dignidad de la persona humana y de los más débiles.

Con esto no se necesita esperar de la política –afirman los obispos- más de lo que ella nos puede dar. Las elecciones políticas no serán suficientes para afrontar los desafíos que esperan a los franceses. El modelo de economía y los estilos de vida muestran también límites y fragilidad que requieren un empeño más amplio de la misma política.

La nota afronta una serie de temas de principal importancia moral y política para las elecciones. Aquí el elenco: vida naciente, familia, educación, ciudad, ambiente, economía y justicia, cooperación internacional e inmigración, incapacitados, fin de la vida, patrimonio cultural, Europa, laicidad y convivencia social. Para cada argumento vienen brevemente expuestas las indicaciones éticas de los obispos.

La Nota se concluye con una invitación a tomar en mano la enseñanza social de la Iglesia y, con la ayuda de algunas citaciones del magisterio, se reitera el rol de la Iglesia en confrontación con las problemáticas políticas.

Esta es en resumen la exposición de la nota. Si ahora podemos permitirnos cualquier observación evaluadora, notamos que las indicaciones son prevalentemente ético-sociológicas. En gran parte, contienen consideraciones de moral común. No se encuentra una especificidad religiosa católica. No se menciona, por ejemplo, el “lugar de Dios en el mundo” y no se hace presente que continúa siendo fundamental la solución vertical de los problemas. De este modo las indicaciones ofrecidas por la nota son sobre todo horizontales, similares a otras indicaciones de otras agencias sociales o éticas.

Una segunda observación hace referencia a los principios no negociables. Todos los temas son presentados como si tuvieran la misma importancia para guiar al elector en su decisión electoral. Es verdad que algunos son puestos primero en el elenco – vida, familia, educación – pero no se dice que también deben ser los primeros en guiar el juicio político. Sin esta precisión, el elector católico pondrá sobre el mismo plano la defensa de la vida y las problemáticas de la inmigración, la protección de la familia y la consolidación del proceso de integración europea.

Se puede entender que en esta ocasión los obispos franceses tratan de hablar a todos y no sólo a los católicos. Seguramente por esto utilizan un lenguaje poco religioso y prevalentemente moral y social. Cuando se atenúa sin embargo la especificidad del lenguaje se termina por no satisfacer ni a los católicos ni a los otros ciudadanos. De la Iglesia todos esperan un mensaje primero que todo religioso y no genéricamente moralizante ya que la Iglesia considera todas las cuestiones morales, sociales y políticas, a la luz del Evangelio de Jesucristo. Esto no les impide poner en evidencia también la dimensión moral, social y política, con mayor razón.

* Stefano Fontana es director del Observatorio Internacional Cardenal Van Thuân"

Source : ZENIT




09/11/2011
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